La regulación del juego online en Argentina tiene historia. La Provincia de Buenos Aires fue la primera jurisdicción en regular la actividad: en 2001 estableció las bases legales bajo la Ley Provincial 15.079, designando al IPLyC como autoridad reguladora. CABA formalizó el marco en 2021 bajo el mandato de Horacio Rodríguez Larreta, con LOTBA como organismo de control. Córdoba aprobó la Ley N°10.793 en 2021 y la puso en marcha en noviembre de 2023. Mendoza sancionó el juego online en 2020 bajo la Ley Provincial N°9.267. Este mosaico regulatorio crea diferencias importantes: los impuestos, los requisitos para operadores y los mecanismos de protección al jugador varían de provincia a provincia.
El dominio .bet.ar es el identificador oficial más claro de legalidad en Argentina. Fue impulsado por ALEA (Asociación de Loterías, Casinos y Quinielas Estatales de Argentina) y es obligatorio para todas las plataformas con licencia provincial. Si un casino usa ese dominio - como playuzu.bet.ar o betwarrior.bet.ar - significa que tiene una lotería estatal argentina como respaldo. A fines de 2024, el Congreso aprobó la prohibición federal de publicidad de juego online en redes sociales y medios digitales, una intervención que regula la comunicación comercial sin afectar las licencias operacionales provinciales.
Los riesgos de usar plataformas sin licencia son concretos: sin regulador local al que reclamar, sin fondos segregados garantizados y sin herramientas obligatorias de juego responsable. El 80% de las apuestas online en Argentina sigue circulando por plataformas no registradas. Para el jugador, esto implica que en caso de disputa no hay autoridad argentina a la que recurrir. Las plataformas con licencia provincial, en cambio, están obligadas a ofrecer autoexclusión, límites de depósito y acceso al historial de juego.